• Elian

• Las rejas del silencio, los guardias de la violencia,
No pueden callar mas la voz del derecho, ni asesinar la justicia,
Yo no me amo a mí mismo, ni busco un país que marche con el tiempo, ni raza superior que me acepte, ni un corazón que me encierre, ni
que mis palabras busquen en los libros una tumba,
Ahí esta la luna nueva, pero¿ donde están los enamorados?
¿Dónde están los campesinos? ¿Dónde hay casa sin alarma?
¿Dónde hay un país sin casas de mayores, ni hijos sin culpa?

• Ahí están los niños, pero donde esta la sonrisa?
¿Quién la ha robado? ¿Y porque están perdidos, entre los cables y el miedo al fantasma, entre la barra de pan, y él ultima modelo de arma, entre el mercado de los niños y el verdadero dueño de la cuenta bancaria, entre el fantasma del hambre y la nueva madre sin alma?

• Elian. Manda mensajes a todos los niños, desde el caribe hasta Etiopía,
Preguntando, dónde esta su madre.

• Y el mar le contesta: de que color la quieres, ¿que raza buscas? No tengo más que una oferta; pobres y pateras. Y una respuesta que es la misma de la tierra: tu madre es una víctima de la pobreza y la política.
Tu madre es nuevo testigo a nuestro silencio, una historia viva en nuestra memoria, y del tiempo, una vergüenza de la ley y la justicia,
una recompensa de oraciones sin fe, sin creencia.
Tu madre es un resultado de la ciega democracia, y las clases de silencio en los colegios y del miedo al mañana.
Tu madre, una niña abandonada, sin libro de familia, en búsqueda de nuevo certificado de nacimiento, y una nueva familia, donde eligen los hijos por catálogos, donde la raza más antigua, donde recargan la fe por Internet, y hablan con los ángeles a través de una pantalla.